El cheesecake de durazno sin horno es una opción ideal para disfrutar en los días calurosos, combinando la suavidad de la crema de queso con la dulzura de los duraznos. Fácil de preparar, este postre no requiere cocción y permite sorprender a familiares y amigos con una presentación colorida y deliciosa.
Ingredientes
200 g de galletas tipo María o vainilla
80 g de manteca derretida
400 g de queso crema
200 ml de crema de leche
100 g de azúcar impalpable
7 g de gelatina sin sabor (opcional)
1 lata de duraznos en almíbar (con 2 cucharadas de almíbar para brillo)
1 cucharada de jugo de limón
Preparación
- Tritura las galletas y mézclalas con la manteca derretida hasta formar una base homogénea. Presiona en el fondo de un molde desmontable y refrigera 10 minutos.
- Bate el queso crema con el azúcar y el jugo de limón hasta obtener una mezcla cremosa. Si usas gelatina, hidrátala, disuélvela y agrégala a la crema.
- Monta la crema de leche hasta que esté firme y combínala suavemente con la crema de queso.
- Corta los duraznos en trozos pequeños e incorpóralos a la mezcla cremosa. Vierte sobre la base de galletas, alisa y refrigera al menos 2 horas.
- Decora con láminas de durazno y pincela con el almíbar antes de servir para darle brillo y presentación.
Con información de: UNO
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