Con la misma lógica de la milanesa de ternera o la de pollo funciona la de pescado. Tiene un exterior dorado y crujiente y un interior jugoso y cocido en su punto, similar al pescado preparado a la romana pero más crocante y un poquito más contundente. Se puede preparar con distintos pescados, pero es recomendable optar por algún tipo de pescado blanco por ser más magro ya tenemos suficiente con el rebozado, de carne más firme y fácil de manipular, y de sabor más suave.
Son buenas opciones la merluza, el lenguado, el bacalao (fresco) o el rape, aunque te recomiendo que te acerques a la pescadería, les cuentes qué quieres cocinar y te dejes aconsejar según lo que haya de temporada y esté a mejor precio.
Ingredientes para 2 personas:
- 400 g de merluza, bacalao fresco, lenguado o cualquier pescado blanco en filetes.
- 100 g de harina.
- 1 huevo.
- 1 cucharadita de mostaza de Dijon (opcional).
- 150 g de pan rallado.
- Sal fina.
- Pimienta negra.
- Aceite de girasol u otro para freír.

Preparación:
Secar los filetes de pescado con papel de cocina. Salpimentarlos. Calentar el aceite en una cazuela o sartén grande en la que quepan bien los filetes (de lo contrario, cørtarlos). Batir el huevo con la mostaza, sal y pimienta. Pasar los filetes por harina, huevo y pan rallado, en ese orden. Freírlos hasta que estén dorados por ambos lados. Retirar y poner sobre un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Servir caliente.
Con información de: Recetas de cocina casera









