El hojaldre sin levadura es una de esas elaboraciones básicas de la cocina que, bien hechas, marcan un antes y un después en cualquier receta. Crujiente, ligero y con ese característico deshojado en capas finísimas, este tipo de masa demuestra que no hace falta levadura para conseguir volumen y textura. Todo el secreto está en el trabajo con la mantequilla y en el respeto de los reposos, dos factores clave para que el vapor generado en el horno sea el responsable de levantar la masa y crear ese hojaldrado tan apreciado. Preparar hojaldre casero sin levadura requiere algo de paciencia, pero el resultado merece la pena y ofrece una calidad muy superior a muchas masas industriales.
Ingredientes:
- 250 g de harina de trigo.
- 250 g de mantequilla fría.
- 125 ml de agua fría.
- 5 g de sal.

Paso a paso:
Comenzamos colocando la harina de trigo en un bol amplio y añadimos la sal, mezclando bien para que se distribuya de forma homogénea. Incorporamos poco a poco el agua fría, removiendo con una cuchara o con la mano hasta obtener una masa básica, algo rugosa pero sin grumos secos. Amasamos lo justo para integrar, sin trabajar en exceso. Formamos una bola con la masa, hacemos un corte en forma de cruz en la superficie, la envolvemos en film y la dejamos reposar en la nevera durante 30 minutos. Este reposo permite que el gluten se relaje y facilita el estirado posterior.
Mientras la masa reposa, preparamos la mantequilla fría. La colocamos entre dos papeles de horno y la golpeamos suavemente con un rodillo hasta formar un cuadrado de aproximadamente 1 cm de grosor. La reservamos en la nevera para que mantenga una textura firme pero maleable. Sacamos la masa de la nevera y la estiramos sobre una superficie ligeramente enharinada, formando una cruz con brazos alargados y un centro más grueso. En el centro colocamos la mantequilla y plegamos los brazos de la masa sobre ella, envolviéndola por completo y sellando bien los bordes para que no se escape durante el laminado.
Estiramos el conjunto con el rodillo en una sola dirección, formando un rectángulo largo. Doblamos la masa en tres partes, como si fuera un tríptico, y giramos 90 grados. Este proceso constituye la primera vuelta del hojaldre sin levadura. Repetimos el estirado y el plegado un total de seis veces, respetando un reposo en frío de 15 minutos cada dos vueltas. Estos reposos son fundamentales para evitar que la mantequilla se derrita y para mantener definidas las capas. Tras la última vuelta, envolvemos la masa en film y la dejamos reposar en la nevera al menos 30 minutos antes de usarla. En este punto el hojaldre casero está listo para estirar y adaptar a la receta que vayamos a preparar.
Con información de: ABC









